Santo Sacramento: Comían y estaban todos satisfechos

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“La Eucaristía es un gesto siempre nuevo de nuestra relación con el Señor y por eso debe ser siempre una fiesta para nosotros”.

Lecturas: Domingo del Santísimo Sacramento

La fiesta del Santísimo Sacramento del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, la fiesta de Dios, que celebramos hoy, reaviva nuestra fe en esta gran verdad de Jesucristo verdaderamente presente en el Sacramento de la Eucaristía: “... mi carne es el verdadero alimento y mi sangre es la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo habito en él”, dice nuestro Señor Jesucristo en el Evangelio.

La multiplicación del pan presagia el sacramento de la Eucaristía instituido por el Señor en la Última Cena: en la víspera de su pasión, Jesús agradeció y alabó a Dios y, al hacerlo, mediante el poder de su amor, transformó el significado de la muerte a la que iba. El hecho de que este sacramento haya tomado el nombre de “Eucaristía” - “acción de gracias” - expresa precisamente esto: que el cambio de la sustancia del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo es fruto del don de Cristo de sí mismo; un don de amor más fuerte que la muerte. Por eso la Eucaristía es alimento de vida eterna, Pan de Vida.

Gracias a la Eucaristía, Jesús, Dios hecho hombre está allí en persona entre nosotros; podemos orar, adorar, hablar con él, agradecerle...

El santo sacerdote de Ars dijo: “No hay nada más hermoso que la Eucaristía. Si supiéramos lo hermosa que es la Eucaristía, moriríamos de amor”.

Sí, el Santísimo Sacramento es Jesús, vivo y resucitado, el mismo que nació en Belén hace dos mil años y ahora está con nuestro Padre Celestial. Es él quien está presente en la Eucaristía.

Si Jesucristo viene a nosotros en la Eucaristía, es para que podamos acercarnos a Él. Del mismo modo, cuando el Hijo de Dios se ha acercado a nosotros haciéndose uno de nosotros, hermano nuestro, en el nacimiento de la Virgen María, igual y aún más, se acerca en la Eucaristía para que podamos orarle y estar con él de manera sencilla.

El Santo sacerdote de Ars, antes de pasar sus días en el confesionario, los pasó orando silenciosamente en su iglesia frente al tabernáculo.

Si el Señor instituyó el sacramento de la Eucaristía es para facilitarnos el acceso a Su persona, Su gracia, Sus bendiciones, Sus bendiciones.

También debe ser reconocido y respetado para poder beneficiarse de su ayuda. ¿Cómo podemos crecer en la fe y en el amor de Cristo si no tomamos tiempo delante de Él, con Él, si pasamos junto a Él, o si descuidamos preparar nuestros corazones cuando nos comulgamos? Sí, es importante que tengamos un gran respeto por la Eucaristía, donde el Altísimo es al mismo tiempo el Más Cercano.

A través de Cristo presente en el Santísimo Sacramento, con Él y en Él vamos al Padre y le damos gloria. Al mismo tiempo, al recibir el Cuerpo de Cristo, nos acercamos unos a otros, porque juntos nos convertimos en el Cuerpo de Cristo. Sin dejarnos invadir escrúpulos que traicionarían la falta de confianza, recordemos las palabras de San Pablo a los primeros cristianos: Antes de hablar con este Cuerpo y Sangre, que todos hagan un examen y sólo después de eso, atreverse a acercarse a él, porque quien se acerque indignadamente se enfrenta a la condena porque ha olvidado que era el Cuerpo y la Sangre de Cristo! (1 a los Corintios, c.11, v.27-29). Estas frases no pretenden asustarnos, pero nos recuerdan que no podemos ir a la comunión sin reconocer profundamente en fe que es el Cuerpo de Cristo el que recibimos.

Pero no debemos olvidar que la Eucaristía es sobre todo el sacramento de la misericordia. Dios actúa de acuerdo a Su bondad. Así, alimentándose por Su Eucaristía, el Señor viene a sanarnos de nuestras debilidades y a hacernos vivir; Él nos trae la paz. Por lo tanto, debemos prepararnos lo mejor que podamos para este encuentro, pensando en primer lugar en el amor y la misericordia que el Señor quiere ofrecernos.

El respeto y la adoración debido a la Eucaristía no son los residuos de la piedad antigua y obsoleta... No, el respeto y la adoración al Santísimo Sacramento es la expresión de nuestra fe en la presencia real de Cristo en su sacramento, basada en las palabras de Jesús mismo: “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”. ¿Podemos creer que tenemos una verdadera fe en Cristo, si por pretextos demasiado fáciles nos perdemos el encuentro de Su Eucaristía? La gente suele decir, “Soy un creyente, pero no un practicante”. Es cierto que practicando la caridad en nuestra vida cotidiana, estamos ya cerca del corazón de Cristo. Pero, ¿podemos vivir una verdadera caridad durante mucho tiempo si descuidamos alimentarnos de Cristo, su cuerpo que es la Eucaristía?

La Eucaristía es un gesto siempre nuevo de nuestra relación con el Señor y por eso debe ser siempre una fiesta para nosotros. Este es el propósito de la fiesta de hoy: la fiesta del Santísimo Sacramento, la fiesta de nuestra cercanía al Señor en la Eucaristía

Padre Christophe Hermanowicz

Evangelio y Homilía

Panis Angelicus (César Franck, Órgano: Guy Didier, Voz: Jacqueline Richard)

Adoración del Santísimo Sacramento

Ubi Caritas y Amor

Ubi caritas y amor, Deus ibi es.

¡Tantum ergo Sacramentum Veneremur cernui!

¡Y el antiguo Documentum Novo cedat ritui!

Praestet fides supplementum Sensuum defectuoso

Genitori, Genitoque Laus y Jubilatio,

Salus, honor, Virtus quoque, siéntate y benedictio!

Este es un buen lugar para Compar. Amén

¡Este sacramento es tan grande! Vamos a adorarlo, postrado.

¡Que los viejos ritos sean borrados antes del nuevo culto!

¡Que la fe sea un sustituto de las debilidades de nuestros sentidos!

Al Padre y al Hijo a quien Él engendra, alabad y gozo desbordante.

Saludos, honor, todo el poder y siempre bendición!

Al Espíritu que procede de ambos, se le dé incluso alabanza.

Amén

Gente de Hermanos, Gente de Compartir

(Voz: Jacqueline Richard, Laurence Tassi)

Órgano: En el gran órgano, Guy Didier

- Entrada: “Diálogo sobre los Grandes Juegos” (F. Couperin)

- Offertory: “Panis Angelicus” (C. Franck). Voz: Jacqueline Richard

- Comunión: “Fugue en Ut” (J. Pachelbel)

- Lanzamiento: “Ciacona” (J.Pachelbel)

En wikipedia:

François Couperin

César Franck

Johann Pachelbel

Las otras homilías del Padre Christophe Hermanowicz

Lea también: EL FIP de la semana

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