La parábola de las diez chicas

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LA PARÁBOLA DE LAS DIEZ CHICAS

«El Reino de los Cielos es similar a diez mujeres jóvenes invitadas a una boda...» Esta comparación tan positiva con el matrimonio demuestra que Jesús no imaginaba esta parábola que nos preocupara; nos invita a transportarnos ya al final del viaje, cuando se haya cumplido el Reino y nos dice «Será como una noche de bodas»: al principio, podemos inferir ya que aun la última palabra «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora», no nos debe asustar, este nunca es el propósito de Jesús. Nos depende de nosotros descifrar lo que quiere decir.

Es una parábola, es decir, es la lección final lo que cuenta. Esto no es una alegoría, por lo que no hay necesidad de buscar correspondencia entre cada detalle de la historia y situaciones concretas o personas. Por último, no escandalicemos ante aquellos que se niegan a compartir, no es una parábola sobre compartir.

Todas estas precauciones tomadas, queda por descubrir lo que puede significar esta famosa última frase «Ver así». Para empezar, tomemos el control de los elementos de la parábola: boda, una invitación; diez niñas, cinco de ellas despreocupadas, cinco son previsión; la previsión de las mujeres tienen petróleo en reserva, las despreocupadas tomaron su lámpara sin tomar aceite... Pero es cierto que una lámpara de aceite sin aceite ya no es una lámpara de aceite... 1 Pon una lámpara debajo del albufete: «No se encenderá una lámpara que la ponga debajo del albusel; la ponen sobre la lámpara de pie, y resplandece para todos los que están en la casa» (Mt 5, 15).

El marido es lento en llegar y todo nuestro pequeño mundo se duerme, la previsión como los demás: se puede notar de paso que este sueño no es criticado a ellos, lo que demuestra que la palabra del final «Vigilar» no prohíbe dormir, lo que es paradójico por decir lo menos! El marido termina llegando de todos modos y conocemos el resto: los extranjeros entran en el salón de bodas, los despreocupados se cierran la puerta con esta frase de la que no podemos decir si es difícil o triste «No te conozco» les dice el marido. Y esta famosa conclusión: «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.»

EN LA REUNIÓN DEL CÓNYUGE TODOS LOS DÍAS

Curioso, Jesús ya ha tratado sobre el mismo tema en otra parábola, la de las dos casas: una está construida sobre roca, la otra sobre la arena. «Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos»: uno de los dos se resistió, el otro se ha derrumbado; hasta entonces nada sorprendente, uno podría haberlo esperado; pero he aquí, Jesús explica: el que construyó sobre la roca es «todo hombre que oye las palabras que acabo de decir y las pone en práctica...»; ¿cuáles son estos famosas «palabras que acaba de decir»? Estamos en el capítulo 7 de San Mateo; algunas líneas antes de leer: «No es diciéndome Señor, Señor, que uno entrará en el reino de los cielos, sino haciendo la voluntad de mi Padre que está en los cielos. En aquel día muchos me dirán: «Señor, Señor, ¿no es en tu nombre lo que profetizamos? en tu nombre que hemos expulsado a los demonios, ¿en tu nombre que hemos hecho muchos milagros? Entonces les diré: «Nunca te conocí. Aléjense de mí, los que cometen el mal» (Mt 7,21-27).

Y Jesús continúa: «Así, el que oye las palabras que yo digo allí y las pone en práctica es comparable a un hombre que preveía 2 que edificó su casa sobre la roca...». En la parábola de las dos casas, el vínculo es claro: «Yo no te conozco, porque cometes mal»; en otras palabras, «haces cosas muy bellas (profecías, milagros...) pero no amas a tus hermanos»; aquí, en la parábola de las diez vírgenes, vuelve a lo mismo: es «No te conozco, no eres el luz del mundo... estáis llamados a ser, pero no hay aceite en vuestras lámparas.

Ambas veces, Jesús usa la misma fórmula «No te conozco»: no es un veredicto sin llamada, es una triste observación: «No te conozco todavía», «No estás listo para el reino todavía, no estás listo para la boda»; sin duda debe ser escuchado en el sentido de «No te reconozco»: no te ves como yo, no estás en comunión conmigo.

El acercamiento con la parábola de las dos casas todavía nos puede iluminar: esta fue la conclusión del discurso en el monte en el que Jesús proclamó: «Has aprendido que se ha dicho: 'Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo'. Os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen, para que seáis verdaderamente los hijos de vuestro Padre que está en los cielos; porque él levanta su sol sobre los impíos y sobre los buenos, hace caer lluvia sobre los justos y sobre los injustos... Por tanto, seréis perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto» (Mt 5, 43-48).

«Vigilar» significa vivir día a día este parecido con el Padre para quien estamos hechos: es amar como él; cosa imposible, estamos tentados a decir... afortunadamente este parecido de amor es un don; como nos han dicho las otras lecturas de este domingo, sólo necesitamos desearlo; buscarlo, como dice el salmo» Dios, tú eres mi Dios, te busco desde el amanecer»; para ir al encuentro de esta Sabiduría de la que nos habló la primera lectura, aquello que resulta en bondad, ley, justicia. Asegurar, al final, siempre está listo para recibirlo. Este encuentro del marido no es al final de los tiempos, al final de la historia terrenal de cada persona, sino a cada día del tiempo; es cada día del tiempo que nos modela a su imagen.

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Notas

1- «Loco»: es una cuestión de consistencia.

2-La palabra griega traducida al francés como «previsión» es la misma en ambas parábolas (Mt 7,24//Mt 25,2).

Complementos

«Hay muchas maneras de considerar el tiempo que pasa; para un cristiano sólo puede ser positivo: es el tiempo que prepara la venida del Señor, «la venida del Hijo del Hombre». Johann Sebastian Bach trató este tema en un coro titulado «El Coro de Vigilancia», que es de hecho una variación sobre la parábola de las chicas de previsión y las niñas despreocupadas; comienza con un paso de baile muy alegre en un registro algo alto: las reconociste, son niñas despreocupadas; luego, abajo, interviene seriamente la música de la canción «Adoro te devote»: son las vírgenes de previsión meditando; finalmente, en la tabla de pedales, un ritmo constante, apoyado, simboliza el tiempo que pasa.

«Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora»: Nadie puede llenar mi lámpara en mi lugar. Es mi libertad y mi responsabilidad.

Comentario por Marie-Noëlle

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Las otras homilías del padre Christophe Hermanowicz

Une réflexion sur « La parábola de las diez chicas »

  1. COMMENT J’AI RETOURNÉ MON EX MARI AVEC L’AIDE DU SORT RÉEL ET EFFICACE DU DR Sunny Mon nom est Lara, je n’ai jamais pensé que je vais sourire à nouveau, mon mari m’a laissé avec deux enfants pendant un an, tous les efforts pour le ramener ont échoué Je pensais que je ne le reverrais pas avant d’avoir rencontré une dame appelée Maria qui m’a parlé d’un lanceur de sorts appelé Dr Sunny, elle m’a donné son adresse e-mail et son numéro de portable et je l’ai contacté et il m’a assuré que dans les 48 heures mon mari reviendra vers moi, dans moins de 48 heures mon mari est revenu a commencé à demander pardon en disant que c’est le travail des démons, donc je suis encore surpris jusqu’à présent de ce miracle, je ne pouvais pas concevoir mais dès que le sort a été jeté, je suis tombée enceinte et j’ai donné naissance à mon troisième enfant, si vous avez besoin d’aide de sa part, vous pouvez le contacter via: email: drsunnydsolution1@gmail.com Ou WhatsApp ou appelez-le maintenant: +2348082943805
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