El comienzo de las señales que Jesús logra

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“Esta primera señal que Jesús realiza en Caná es una señal de celebración,

de abundancia, de alegría, signo de matrimonio.”

Lecturas: 2º Domingo del Tiempo Ordinario

“Este fue el comienzo de las señales que Jesús cumplió. Fue en Caná de Galilea” (Juan 2:1)

Boda en Caná

En Cana, hubo una boda. Jesús fue invitado a este matrimonio con sus discípulos. Su madre también estaba allí. Este tema del matrimonio, el matrimonio, que se extiende a lo largo de la Biblia siempre recuerda, celebra el pacto de Dios con su pueblo, de Dios que quiere en su amor salvar a toda la humanidad.

Cuando llegue Su hora, Cristo manifestará Su gloria, eso significa manifestar cuán lejos va el amor de Dios por toda la humanidad, Él sellará con la humanidad en su sangre en la cruz, dando su vida por amor en la cruz, la Nueva y Eterna Alianza.

Hoy, en Caná, es la primera señal que Jesús logra, lo que nos sorprende es que es señal de fiesta, de abundancia, de alegría, de matrimonio. Es una nueva alianza: el agua se transforma en vino. En Jesús, Dios viene a encontrarse con la humanidad para darle, en sobreabundancia, felicidad y sentido. Lo que Dios desea para nosotros es nuestra felicidad, es nuestra alegría. ¿Somos suficientemente conscientes de que lo que tenemos que anunciar es realmente buenas noticias para nuestra humanidad y no prohibiciones, sanciones o leyes? Tenemos que servir el mejor vino de Jesús a los hombres dados en abundancia.

En el acercamiento de María, vemos su atención hacia el pueblo: no tienen vino, su confianza en su Hijo: todo lo que él os diga, hazlo, significa: escuchadle e id a su escuela, haced discípulos y María se callará; la Iglesia, como María, no tiene otra orden que dar sino seguir a Aquel que es la Palabra de Dios. Dios: Jesús su Hijo. - ¿Qué hay de nuestra atención a las personas, nuestra confianza en Cristo Jesús y nuestra humildad, nuestro borrado para permitirnos conocer a Jesús y a las personas?

También nos asombra la actitud de Jesús, el poder y la autoridad de su palabra dirigida a los siervos: “Llena estos frascos de agua, se llenan, y llévalos al amo de la fiesta”. Al principio es la falta, la escasez de vino “les falta vino” y al final, la abundancia, el exceso “este vino es el mejor de todos”.

No os conozco, pero admiro la obediencia de estos siervos que obedecen a lo que Jesús pide, sin saber por qué, y que llenan estos frascos con agua hasta el borde. Llena, toca, lleva...

Si aceptamos entonces que nuestras vidas son transformadas por la palabra de Cristo, entonces experimentaremos una abundancia de vida y una profunda alegría interior, pero igual de la alegría misma de Dios y la de los demás. ¿No es esto una magnífica y gran esperanza?

“Una vez más, somos cuestionados por nuestras propias reacciones. ¿Cuál es nuestra obediencia a la Palabra de Dios? Por supuesto, se nos pide que busquemos entender, Dios no nos dio inteligencia por nada. Sin embargo, el Evangelio a veces nos sorprende, nos vuela, no siempre entendemos su significado; no es una confianza ciega, ya que experimentamos la presencia calmante y fuerte de Jesús en nuestras vidas.

El relato de esta sobreabundancia justifica nuestra esperanza y está arraigado en la alegría del servicio, debido a este vino nunca fallaremos.

El pan y el vino que ofrecemos en nuestros eucaristas significa mucho que tenemos que compartir: y este pan y este vino; Dios los transfigura.

En esta semana de unidad cristiana, todos recibimos el Espíritu para el bien común, pedimos al Señor que progrese juntos para que su poder pueda transformar el agua, la banalidad de nuestras vidas en un vino generoso, para que su poder pueda transfigurar lo ordinario de nuestras vidas en una belleza divina y riqueza que lleva la vida. Y para que proclamemos la Buena Nueva de la sobreabundancia de amor de Dios todo Amor.

Homilía Francis Corbière

Órgano: En el gran órgano, Guy Didier

Obras de Alexandre Guilmant

-Entrada: 1er movimiento Sonata “Allegro Assaï”

-Offertory: 4º movimiento Sonata 4 (comienzo)

-Comunión: 2º movimiento Sonata 3 “Adagio”

-Salida: 4º movimiento Sonata 4 (continuación y final)

En wikipedia:

Alexander Guilmant

Lea también: Las otras homilías del Padre Francis Corbière

Lea también la hoja parroquial

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